No me infectes con tus miedos, paranoias, limitaciones, …

toronto giraldez

Cuando tienes una infección, lo más normal es que te empieces a sentir mal. En un principio, puede que sientas un bajón físico y que te encuentres cansado, esa es la forma en la que nuestro cuerpo reacciona. Pero si los síntomas continúan, la visita al médico se hace inevitable.

Lo mismo ocurre con nuestra mente, que al igual que el cuerpo está expuesta a una gran cantidad de “infecciones”. Si bien, como ya hemos comentado, tu cuerpo reacciona con un bajón físico, la mente reacciona de otra manera muy diferente: La mente procede a establecer una serie de “limitaciones” a tus capacidades y a desarrollar una actitud negativa.

La principal consecuencia de todo ello es que esto cambia tu visión del mundo y empiezas a sentirte temeroso, enfadado, infeliz, pasivo-agresivo o vulnerable, dependiendo de la gravedad de la “infección”. Esto te provee de excusas que te autojustifican al tiempo que absorben tu energía…

El final de todo esto es muy poco esperanzador, ya que (tarde o temprano) se acaban extendiendo a todos los ámbitos de tu vida multiplicando exponencialmente sus efectos…

 

¿Cuáles son esas infecciones?

Generalmente son ideas, creencias, limitaciones, paranoias, miedos, frustraciones, … de terceras personas que, bien voluntariamente o involuntariamente, aceptamos y permitimos que influyan (e incluso dominen) nuestra existencia. Lo más curioso es que gran parte de ellas son aceptadas/asimiladas sin una comprobación previa. Hay veces que simplemente con que alguien afirme algo, es suficiente para que pase nuestra “prueba del algodón”.

Por ejemplo:

Alguien dijo que el Titanic era imposible que se hundiese, y todos “nos” lo creímos. No teníamos prueba alguna, pero lo creímos y lo aceptamos sin rechistar (nos dejamos engañar vilmente y “conscientemente”). Como todos sabemos, al final se hundió, y todavía había algunos que eran incapaces de reconocerlo incluso cuando el agua les empezaba a llegar a las rodillas…

Y por cierto, hablando del tema…:

– El mundo no es plano

– Los posos del café no predicen el futuro

– Ni el YETI ni el monstruo del lago Ness existen (al menos yo no los he visto)

– La empresa para la que trabajas no es la única para la que puedes trabajar (fuera de sus límites también existe la vida)

– Ni la historia ni tu destino están aún escritos

– Eso del “sexo débil” es un cuento chino

– Si rompes un espejo no vas a tener 7 años de mala suerte

– El diablo (en caso de que exista) ni es zurdo ni del atleti (sino yo sería uno…)

– Pasar un billete de lotería por la cabeza de un calvo no te traerá suerte (así que dejar de joder ya!!)

– Un rayo puede caer dos veces en el mismo sitio (aunque no es probable)

– La marmota (más conocida como PHILL) no tiene ni idea de meteorología, …

¿Conoces la historia del “Elefante encadenado”? (de George Bucay)

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¿Has pensado cuantas cosas aceptas como creencia sólo por que las dicen los medios de comunicación, políticos, religiosos, enteraillos, tu vecino, tu jefe, …?

¿Eres capaz de reconocer/nombrarme, al menos 2 de tus infecciones?

 

¿Quién nos infecta?

Las personas (compañeros de trabajo, amigos/enemigos, familiares …), y medios de información/comunicación (Facebook, radios, periódicos, twitter, programas de televisión, anuncios, publicidad, …) con los que interactuamos o que tienen acceso a nuestra esfera diariamente.

 

¿Cómo nos afecta?

Eso depende de la programación mental de cada persona.

Nuestros padres (y profesores) nos insertaron (siempre con su mejor voluntad) una determinada programación mental compuesta de creencias, razonamientos e ideas, para “protegernos” y que pudiésemos “sobrevivir ahí fuera”.

Luego, mediante nuestras experiencias particulares, hemos ido modificando esa programación inicial, para acoplarla a las condiciones/modos de vida que cada uno ha elegido vivir, dando lugar a los diferentes puntos de vista con los que cada uno enfoca lo que día a día sucede. Podemos decir, que cada uno se ha creado “su propia verdad” sobre el mundo.

Independientemente de cuáles sean esas verdades, hay algunas cosas que tenemos que saber sobre esas infecciones:

– A veces, no sabemos que las tenemos

Es una posición peligrosa, ya que siempre actuarás bajo un sesgo.

Generalmente, en esta tesitura solemos pensar que la situación y posibles desgracias que vivimos son culpa de un tercero, que nos ha llevado a esta situación. Hasta que no reconozcamos nuestra infección, y la tratemos seguiremos actuando como víctimas del destino.

 

– Otras veces, desconocemos dónde la hemos cogido

Por ejemplo, hay infecciones como esa de que “puedes ser y puedes tener lo que quieras, simplemente en base al lugar de nacimiento o a la identidad de tus padres” que circulan por ahí como “justificante” y parece nadie hace nada por desmentirla (unos porque autojustifica sus fracasos y otros porque les favorece). En definitiva, nadie sabe de dónde vienen, pero todos las creen. .

 

– Constantemente estamos contagiando a todos los que nos rodean

Tu gente más cercana (hijos, amigos, parientes, ..) así como las personas con las que te relacionas diariamente (compañeros de trabajo, conocidos, clientes, …) están siendo infectados por gran parte del virus que tu has incubado.

Cada vez que compartes tus miedos, frustraciones, creencias, … estás extendiendo la plaga

– Podemos elegirlas

La mayoría de nosotros sufrimos de “Sesgo de Confirmación”. Tendemos a buscar información que confirme exactamente lo que ya creemos, ignorando cualquier clase de evidencia que pueda demostrar lo contrario.

Requiere coraje el mirar a la cara a nuestros miedos y admitir (a nosotros mismos) que nos hemos dejado robar nuestra energía y nuestra fuerza. Una vez que somos conscientes de nuestras “infecciones”, es posible revertir la situación. Esas creencias que nos limitan (más bien que permitimos que nos limiten) pueden ser sustituidas por otra serie de creencias que nos permitan empoderarnos. Todo lo que necesitamos es tener la VISION necesaria para actuar y encontrar a alguien que tenga creencias totalmente opuestas a las nuestras para “adoptarlas” por un periodo de tiempo…. Luego podemos pasar al análisis y decidir.

 

¿Cómo desinfectarse?

No hay un antídoto eficaz contra todos los posibles formatos de infecciones, pero hay cosas que funcionan como:

– Tener experiencias nuevas que expandan nuestro conocimiento

– Viajar, conocer cómo vive la gente en otros sitios y comprender sus culturas (no sólo en España se come bien…)

– Ver menos televisión de “entretenimiento” y más de “educación/formación”

– Leer publicaciones de “otros colores” y creencias

– Conversar con todo tipo de gente (no sólo con los que piensan lo mismo que nosotros)

– Hacer algo para conocer (y superar) tus límites. Sal de tu jaula… (ahí afuera hay vida!!)

En definitiva: Sal de tu zona de confort

 

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José Luis Giráldez

Hola, soy el autor (para lo bueno y para lo menos bueno...) que puedas encontrar en este blog, actividad que realizo como hobby, pero quién sabe (¿?) lo que nos puede deparar el futuro... Como puedes ver, me apasionan las ventas y el marketing asociado a las nuevas tecnologías, y desde este espacio intento viralizar algunos conceptos que puedan ser de ayuda al resto de internautas. Si crees que puedes colaborar o aportar algo a esta iniciativa, tu participación será apreciada. :))))